Cuando un poeta muere

Cuando éramos niños/ los viejos tenían como treinta

un charco era un océano/ la muerte lisa y llana no existía.

Pasatiempo

Se resumen dioses y plebeyas

Marcando escudos los hombres grandes

Se Cristalizan bohemias

En enteras proscripciones

Lloran ranas y vírgenes

Porque el precio es muy alto

Otra vez, La desaparición incalculable

De una Torre de Babel.

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4 comentários em “Cuando un poeta muere

  1. decía en CaraLibro que Gelman y Benedetti son mis padres poéticos y Pizarnik y Orozco, mis madres… he quedado un poquito huérfano entonces… hay que llenar con cosas propias ese 25 %, con deseos propios, palabras, proyectos, amores…

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  2. ¿Cómo despedirse de un gigante?
    ´Cómo decir hasta luego a un hombre
    con tanta fuerza, fuego y amor?
    Sin embargo Señor Don Mario, se nos
    fué. Con usted se fueron muchos siglos
    de esperanzas, muchos sueños y muchos
    de nuestros deseos de tener un despertar
    digno y feliz. Pero….. se queda su
    testimonio de hombre decente, de poeta
    con mayúscula y su compromiso de lucha
    ferrea y tenaz.
    Dios le bendice Don Mario!! Un beso.

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